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lunes, 23 de enero de 2017

6 consejos para crear un horario para dormir

Rutina horaria para dormir
A medida que nuestros bebés van dejando de serlo, buscan más excusas para no ir a la cama

Es una realidad que conforme nuestro hijo va adoptando más capacidad de autogestión y decisión pueda hacerse cada vez más difícil convencerle de que ya es hora de acostarse. Esto, en ciertos casos, puede convertirse en un verdadero problema y fuente de constantes tensiones.
Para evitarlo en la medida de lo posible os facilitamos los siguientes consejos:

-Crear una rutina horaria es fundamental, puesto que de pequeños aún no la tienen asimilada y sin darnos cuenta con nuestros ajetreados día a día podemos influir negativamente. Especialmente útil e importante es esta cuestión cuando empiezan a ir al colegio, puesto que ello provocará que, independientemente de cómo hayan descansado esa noche, se vayan a tener que levantar temprano. Esto puede suponer un cambio relevante debido a que antes de esa etapa se suelen despertar en muchos casos, cuando ya no tienen más sueño.
Mantén, en la medida de lo posible, la hora de irse a dormir, lo que ayudará a programar el metabolismo de nuestros hijos y que sientan sensación de cansancio a la hora que estimamos oportuna, y no sólo eso, sino que de esta forma también influiremos en la sensación de descanso por la mañana aunque, por supuesto, para conseguir esto último deberán levantarse siempre a la misma hora, ya sea día lectivo o no.

-Para evitar riñas innecesarias puedes utilizar la fórmula por la cual le preguntas si ya se quiere ir a dormir, ante lo cual normalmente te dirá que no, y tú de forma magnánima le podrás decir, venga vale, 5 minutos más, creando una complicidad y una falsa sensación en el niño de que se ha salido con la suya, al menos en parte. De esta forma no se volverá contra ti y no parecerá una decisión de los padres, sino más bien, un acuerdo en el que él ha formado parte. Eso sí, para que este sistema funcione es imprescindible que esos 5 minutos no sean prorrogables, lo que si puedes hacer es adaptar el tiempo según veas el momento más adecuado y decir siempre que son 5 minutos. Esto lo podrás seguir adaptando siempre y cuando no sea tan consciente del paso del tiempo.

-Ves bajando la intensidad del ritmo de tu hijo conforme se vaya acercando la hora de acostarse. Es un error muy frecuente usar los juegos en la cama como aliciente para que se quieran ir a dormir, puesto que efectivamente les incita a ir a la cama, pero no para dormir, se aceleran mucho y no pueden conciliar el sueño. No obstante, si esta técnica funciona, puedes seguir utilizándola, cada niño es diferente, sin embargo, es más habitual que acciones como bañarles, escuchar música o vídeos relajantes, leerles un cuento... ayuden a que se duerman antes y que la calidad del sueño sea mejor.

-A medida que crecen van reclamando de forma directa o indirecta, cada vez más autonomía y capacidad de decisión y así como la hora no la pueden elegir, si es bueno que les permitas cierto grado de decisión en la rutina que estés creando, como qué cuento leer, con qué muñeco dormir o qué música relajante quieren escuchar. De esta manera, al participar ellos en cierta forma, tendrán más ganas de cumplir la rutina.

-Intenta establecer elementos ambientales que ayuden a diferenciar entre el día y la noche, es decir, entre el periodo en el que deben estar despiertos y el periodo en el que se debe dormir. Ejemplo de ello puede ser la cantidad o intensidad de las luces (puedes usar incluso una lamparilla de noche que se mantendrá toda la noche encendida), el nivel sonoro de la casa (apagando televisión y bajando el volumen de la voz), aumentar ligeramente el calor de la habitación donde va a dormir nuestro bebé...

-Intenta utilizar la misma frase de despedida para darle las buenas noches, de esta forma esta sentencia indicará que ya no se puede prorrogar más el tiempo de dormir y que debe comenzar el descanso. Si practicas el colecho o le acompañas en su habitación o cama mientras se duerme, desde el momento en el que pronuncias la frase ya no se debe hablar más (salvo emergencias claro) hazte el dormido si es necesario para que comprenda que ha llegado el momento de dormir.

Nunca es fácil ni rápido instaurar una rutina, por lo que hazlo de forma gradual, pero eso sí, continuada y manteniendote firme, sólo de esta forma conseguirás un descanso profundo y sin enfados para tu hijo. Buenas noches!


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miércoles, 21 de diciembre de 2016

La apnea del sueño en bebés

Apnea del sueño en bebés

La apnea del sueño en bebés puede convertirse en un trastorno grave

En primer lugar debemos indicar en qué consiste la apnea: pausas en la respiración mientras el sujeto está durmiendo. Normalmente es debido a que una vía respiratoria se ha estrechado o ha llegado a bloquearse. Este trastorno que últimamente ya es más conocido entre los adultos, también puede producirse en los bebés y niños pequeños, produciéndose pausas de hasta 20 segundos sin respirar.
En bastantes casos, se produce más de un episodio por noche, lo que puede provocar una falta grave de descanso en el bebé, que finalmente podría afectar a su desarrollo y a su humor, puesto que, al igual que los adultos, una noche poco reparadora provoca malestar e irritabilidad durante el día.

Existen 3 tipos de apneas del sueño:

-Apnea obstructiva: los movimientos respiratorios se producen pero no provocan flujo de aire.
-Apnea central: no se producen movimientos respiratorios en abdomen y tórax.
-Apnea mixta: se producen los otros dos tipos de apnea.

Se ha observado una relación entra el tipo de apena del sueño y la edad del bebé, siendo bastante común la apnea central con una edad de hasta 6 meses. Los otros dos tipos de apneas son menos comunes y de darse, se presentan cuando el bebé alcanza el año.

Si tenemos sospechas de que nuestro bebé podría estar sufriendo apena del sueño, deberemos observar su descanso. Si detectamos alguna irregularidad en su respiración debemos acudir al pediatra para estudiar el caso puesto que la apena del sueño y su gravedad, va asociada a la causa que lo provoca, por lo que el médico realizará una serie de pruebas para identificar el motivo.
En el caso de que sea apnea primaria esencial el pronóstico es muy bueno a largo plazo en la practica totalidad de los pacientes, durando su monitorización entre 6 meses y un año.
Si se trata de bradicardia y se presentan numerosos episodios de apnea del sueño, el bebé se mantendrá en observación en el hospital hasta que los episodios sean menos frecuentes y de menor gravedad, cosa que suele ocurrir de forma natural según va creciendo.
En el caso de los bebés prematuros el tratamiento consiste en la toma de medicamentos con cafeína y teofilina lo que provoca un estímulo en la parte del cerebro encargada de la respiración.

La monitorización se realiza con un monitor de apnea del sueño para bebés que controla cuánto aire está recibiendo el bebé y por lo tanto si es suficiente a lo largo del tiempo, se dará por finalizada la monitorización. Además, estos aparatos controlan el pulso, avisando tanto si es muy bajo como muy alto lo que les proporciona datos a los médicos para saber el tipo de apnea.

Como siempre te recomendamos, si tienes alguna duda o sospechas que tu bebé puede sufrir apnea del sueño, consulta con tu pediatra.


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sábado, 17 de diciembre de 2016

Cómo dormir a un recién nacido


Recién nacido dormido
Los recién nacidos suelen dormir muchas horas al día pero con muchas interrupciones

A lo largo de las primeras semanas de vida de tu bebé, observarás que duerme a lo largo del todo el día, siempre que tiene sueño. Esto es así por continuidad con la forma de vida que tenía dentro del útero materno, donde no tenía forma de interpretar el día o la noche, ni las horas para comer, no disponía de ninguna rutina.
Sin embargo, en el momento que nace esto cambia puesto que sus padres si que tienen rutinas diarias. Este periodo de adaptación al nuevo medio en el que se encuentra puede ser más o menos largo, pero siempre se acaba por conseguir.
Pueden llegar a dormir hasta 18 horas al día, pero lo habitual es que no se mantengan dormidos más de 3 o 4 horas consecutivas. Cuando tu bebé se despierte deberás acudir pues no disponen de la capacidad de calmarse sólo. No deberías empezar a intentarlo hasta los 4 meses de edad. Llegada esa edad, y dependiendo de cada bebé en particular podrías comenzar a intentar que se calme sólo y así reconcilie él sólo su propio sueño.

Los motivos por los que es más normal que se despierten es por hambre y por necesidad de que le cambien el pañal. Por supuesto, puede haber otros motivos como que le duela un diente o que esté enfermo. Al principio será casi imposible que detectes si es sólo por hambre o hay algo más puesto que desconocerás su pauta de sueño. No te preocupes es normal, pronto la conocerás y serás más eficiente detectando qué es lo que quiere y por qué se ha despertado. Muchas veces puede ser una simple pesadilla aunque esto suele ocurrir cuando ya son bebés más mayores.

Consejos

-El colchón de duerma tu bebé debe ser firme.

-Evita peluches y almohadas mientras siga siendo pequeño.

-No le ponga ropa holgada.

-Coloca a tu bebé boca arriba, disminuyendo de esta forma la probabilidad de muerte súbita. Si se gira mientras duerme y te das cuenta vuelve a colocarlo boca arriba siempre que al hacerlo no se despierte, sino mejor déjalo a no ser que se haya quedado boca abajo.

-Si el bebé está tomando leche materna, la madre deberá evitar las bebidas que contengan cafeína así como alcohol. Evita fumar, por tu salud y la de todos.

-Es importante que el bebé pueda diferenciar claramente el día de la noche, y las actividades que se hacen de día y las que se hacen de noche, que por supuesto, es dormir. Por eso, durante el día procura que vez la luz, realiza tus actividades habituales, no reduzcas el volumen de tu casa y mantenle activo. Durante la noche, todo lo contrario, oscuridad o como mucho una luz de noche para que puedas verle, silencio y poca actividad en la casa. Si tienes que cambiarle procura que la luz no sea demasiado fuerte y susurra o incluso mantén el silencio si es posible, tratando de no desvelarle demasiado. Poco a poco sabrá diferenciar qué hay que hacer en cada periodo del día.

-Como ya hemos comentado en otras ocasiones crear una rutina del sueño, un patrón que siempre repetimos antes de ir a dormir, es una herramienta muy sencilla y eficaz. Por ejemplo: Baño, masaje, ir a la cama. Esto deberá hacerse siempre sobre la misma hora. Podéis encontrar más información en el siguiente link:


-Por último, no hay que olvidar que esta etapa es de gran cansancio para los adultos puesto que nuestros propios ritmos se ven alterados. Para minimizar los efectos de esta alteración deberemos dormir o descansar al menos, en la medida de lo posible, cuando el bebé duerma, evitando la tentación de realizar otras actividades que, por estar al cargo del bebé no podemos realizar. Hay que recordar que debemos mostrarnos serenos y descansados para fomentar la relajación del bebé.
Podéis encontrar más información sobre cómo dormir con un recién nacido en el siguiente link:



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miércoles, 14 de septiembre de 2016

El ciclo de sueño del bebé y consejos para regularlo

El ciclo de sueño del bebé

Una de las preocupaciones más habituales, especialmente entre las madres y padres primerizos, es si el ciclo de sueño de su hijo va a ser siempre así, puesto que al principio es siempre muy caótico y nos desregula nuestros propios ciclos, pudiendo aparecer signos claros de un gran cansancio físico como falta de concentración, molestias musculares, falta de energía o dolores de cabeza.

Si es la primera noche que duerme ya en vuestra casa puede pasar que duerma toda la noche del tirón, lamentablemente no os debéis confiar pues esto suele ser debido a los fármacos que se han podido utilizar durante el parto, que lo han adormecido a él también. No debéis preocuparos aunque si tendréis que observar si su respiración es normal. Esto sólo es durante los primeros días, que como es lógico son los más críticos.

Al principio los ciclos de sueño serán siempre desorganizados tanto en la hora que comienzan como en su duración, básicamente duerme cuando le apetece y sin previo aviso, da igual que sea de día o de noche. En esta etapa pasa muchas horas al día durmiendo, básicamente come y cuando termina de comer, duerme.

Al llegar a los 2 meses y más o menos hasta los 4 meses se irá regulando ligeramente, diferenciando entre el día y la noche aunque podrá hacerse pequeñas siestas por la mañana sin ningún problema.

A partir del medio año las noches empiezan a ser mejores para los padres pues cada vez tiene periodos de sueños más largos y básicamente le despierta la necesidad de alimentarse.

Cuando alcanza el año de edad las siestas durante el día se reducirán mucho tanto en cantidad como en duración pasando de 4 horas a 2 horas diarias.

Entre los 2 años y los 3 debería tener una única siesta después de comer de como mucho 1 hora. Esta siesta se mantendrá a lo largo de su vida siempre que lo desee en cuanto no interfiera con otras actividades, como por ejemplo, el horario del colegio en el que empiezan a los 3 años en la actualidad en España.

Consejos para intentar regular los ciclos:

-Durante el día préstale mucha atención, juega con él, háblale, enséñale... mantenle ocupado y despierto, eso si, sin abusar, no hace falta que esté realizando una actividad en todo momento y no lo fuerces, si ves que le entra sueño, déjale dormir.

-Por la noche la habitación tiene que estar en silencio y con una luz ténue (oscuro del todo podría agobiarle).

-Recién nacido querrá que le sujeteis en vuestros brazos y le acuneis con dulzura. Por supuesto que si, pero no lo prolongueis demasiado, poco a poco, sin prisa, debeis ir acostumbrándole a dormir sólo o en colecho, según decidais, aunque finalmente siempre deberá dormir sólo en su habitación. Cuando empezar a acostumbrarle depende un poco de cada bebé, os irá dejando señales y siempre podeis ir probando su respuesta.

-Intentad establecer una rutina del sueño, bañarle, darle de comer y dormirle o la que sea, pero siempre la misma para que identifique con facilidad que ha llegado la hora de relajarse para dormir.

-Un baño, un masaje, leerle un cuento, cantarle una nana, poner música suave, darle un pequeño paseo en el carrito o en el coche, cualquiera de estos métodos son buenos para relajarle. Cuando sea algo mayor también podreis utilizar vídeos para dormir bebés como los que tenemos en nuestra sección de vídeos para bebés.

-Observar cuando empieza a tener sueño y si es posible no lo retraseis demasiado. Algunas indicaciones pueden ser: que se encuentra más alterado o irritable, llora, se estira los pelos o las orejas, se toca o frota los ojos o si está muy distraído.

-Como ya hemos comentado en otras veces, es importante que vuestro propio ciclo no se altere mucho, por lo que lo mejor que podeis hacer es turnaros para atender al bebé, de esta forma los signos de cansancio en vosotros mismos serán menores, lo que finalmente también le repercutirá a él.

Lo que no hay que perder de vista es que no hay que desesperarse, finalmente siempre se acaban regulando, cada uno a su propio ritmo pero llega, por lo que no debes imponerte fechas o condiciones estrictas que pueden ser poco realistas, provocando frustración, que unido a vuestro cansancio puede provocar un gran desasosiego. Mucho ánimo!

martes, 13 de septiembre de 2016

Cómo hacer un masaje para que tu bebé duerma mejor

Masaje para bebés

A todos nos gusta recibir un buen masaje relajante y los bebés no iban a ser menos, les ayudará a tranquilizarse de una forma que además, reforzará los vínculos con sus padres. Es importante entender que no es un juego por ejemplo, alternando los masajes con cosquillas porque sino pierde todo su efecto, sin embargo, tampoco debemos estar firmes o serios porque podría crear rechazo y se podría percibir como obligación cuando debe ser algo placentero y relajante.

Por ello, lo primero que debemos observar es si tiene ganas de recibir un masaje, si está dispuesto. Una forma de hacerlo es diciéndole siempre lo mismo antes de empezar, por ejemplo, preguntando ¿quieres un masaje? A continuación, esperaremos un breve instante su reacción. Las primeras veces no habrá reacción porque lógicamente, no sabe lo que es un masaje, pero poco a poco lo relacionará. En el caso de ser de las primeras veces, empieza lentamente y comprueba si le gusta o no.

Puedes usar aceite hidratante o cualquier otra loción, eso si, que esté pensada para los bebés pues si piel es más sensible. El bebé se encontrará recostado o tumbado de forma que se encuentre cómodo y seguro (atención a las caídas) procurando que siempre sea el mismo sitio de la casa. Esto también le ayudará a relacionar conceptos de forma que te pueda indicar si quiere o no recibir un masaje.

Un buen sitio por el que puedes empezar a masajear son las piernas, de arriba abajo de forma muy suave (evita las cosquillas en los pies). A continuación, iremos a los brazos y de igual forma bajaremos desde los hombros hasta las manos.

Después acariciaremos el pecho del bebé desde el esternón hacia los lados pasando seguidamente al estómago donde trazaremos con los dedos círculos en el sentido de las agujas del reloj. A continuación realizaremos pasadas hacia abajo en el estómago de forma continuada alternando las manos, siempre con mucha delicadeza. No es recomendable hacer masajes en el estómago si aún no se le ha desprendido del todo el cordón umbilical y está totalmente cicatrizado pues podríamos reabrirlo o incluso infectarlo con el aceite de masaje.

Los masajes en la cabeza pueden ser muy placenteros para los bebés, pero no para todos, hay muchos que no disfrutan cuando se les toca la cabeza. Compruébalo y si le gusta, juega a peinarle y despienarle con las palmas de la mano de forma muy suave. Puede dormirse sólo con este masaje. Mucho cuidado como siempre, con la cabeza pues es una parte muy sensible y blanda durante varios meses después de nacer.

La espalda se debe dejar para el final, pues requiere un cambio de postura. Si lo que buscas es que se duerma mientras le haces el masaje, cambia el orden y empieza por la espalda. No es fácil que se duerma del todo sólo con un masaje, de todas formas no es algo imposible, sobre todo cuando ya ha hecho la conexión entre masaje y relajación para dormirse.

Es en la espalda donde se acumula una gran tensión puesto que es de las primeras partes junto con las extremidades que empieza a ejercitarse, no nos damos cuenta, pero la espalda la utilizamos para casi cualquier movimiento y en especial para sujetar la cabeza, cosa que no pueden hacer los recién nacidos.

Por ello deben estar boca abajo cada vez más tiempo, aumentando la musculatura del cuello y de la espalda. El masaje se realiza haciendo pasadas desde la nuca hasta el culito de nuestro bebé.


Por supuesto, puedes hacer todas las variaciones que veas en función de los gustos de tu bebé, cambiar el orden, incorporar otros masajes, eliminar partes que le desagradan... Sólo es una pequeña guía orientativa que puedes y debes adaptar a tus circunstancias. Si lo haces bien y con paciencia, el momento del masaje será de los más deseados, llenos de paz y le ayudarán mucho a conseguir la relajación necesaria para dormirse y a ti te encantará hacerlos.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Cómo hacer un baño para que tu bebé duerma mejor

Baño para bebés


Es bien sabido que un buen baño relajante para tu bebé antes de irse a dormir por la noche le ayuda a conciliar el sueño antes y a tener un sueño más prologando y profundo, permitiéndole descansar más horas y tener más energía al día siguiente, y por supuesto, permitiendo a los padres disfrutar de un merecido descanso.

Es importante que el baño no se asocie a algo negativo, los bebés pueden tener miedo al principio al encontrarse en un medio desconocido, por eso hay que mostrarse comprensivo, paciente y sobre todo seguro, si observan que estás tenso lo percibirán y se sentirán intranquilos. De todas formas no debes preocuparte, no es difícil y enseguida te encontrarás muy cómodo dando un baño a tu bebé convirtiendo ese momento en algo divertido y deseado.

El primer paso es tener el agua a una temperatura cómoda, unos 24º, aunque depende de cada uno y de la época del año en la que te encuentres. Si observas que no está cómodo prueba a cambiar ligeramente esa temperatura. Una buena forma de comprobarla es la tradicional, meter el codo en el agua y comprobar si a nosotros nos parece bien.

No pongas demasiada agua, no es necesario pues aún son muy pequeños, entre 12 y 14 cm será suficiente. Puedes añadirle aceites, sales y jabones relajantes, eso sí, procura que estén pensados para los bebés, puesto que su piel es más delicada.

Lo primero que debes limpiar es la cara, pero asegúrate que lo haces con agua pura, sin jabón o le escocerán los ojos y se pondrá muy irritado.

Después limpia su pelo con agua y champú para bebés. Una de las mejores formas de cogerlo es recostarlo sobre uno de nuestros brazos mientras le lavamos con la otra.

Para el resto del cuerpo lo meteremos ya en la bañera lentamente sujetándolo con firmeza por detrás de su cabeza, teniendo controlados de esta forma la cabeza y los hombros con un brazo, y el culito y las piernas con el otro brazo. Deja que se aclimate y que juegue con el agua.

Cuando le notes más relajado podrás quitar el brazo que sujeta sus piernas que usarás para lavarle.

Una vez limpio sácalo envolviendole en una toalla ligeramente caliente para que note menos contraste y sécale teniendo en cuenta lo delicado de su piel, evitando frotar. El secador no se debe utilizar a no ser que ya, por la cantidad de pelo que tenga, no se seque suficientemente bien con la toalla. Es importante que la cabeza y los pies queden bien secos pues se resfrian con facilidad. A continuación, vístelos, si es posible, ya con la ropa con la que quieres que se duerman.
Si vas a utilizar el secador, úsalo a baja potencia y desde una distancia prudencial, utilizando tu propia mano constantemente para comprobar la temperatura. Curiosamente, el ruido del secador, al ser un ruido blanco y uniforme suele relajarles mucho, y algunos se quedan dormidos sólo con escucharlo después de tan agradable baño.


Lo más importante del baño es que sea seguro, por lo que tenlo sujeto en todo momento y no te confíes cuando sea un poco mayor dejándole sólo. Siempre debe haber un adulto vigilando.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Tipos de llanto del bebé

Tipos de llanto

El bebé dispone de pocas herramientas para hacerse entender y conseguir lo que quiere. De recién nacidos y mientras aún no saben hablar casi la única forma que tienen de comunicarse es a través del llanto.

El llanto puede indica que necesita ser atendido porque o tiene hambre, sueño, dolor de algún tipo, porque siente miedo o angustia, porque está enfadado, porque tiene calor o frío, porque le molesta algo del entorno como la luz o los sonidos fuertes, porque tiene el pañal sucio... Aunque estos son los principales motivos existen más y puede ser difícil saber qué es lo que precisa con tanta urgencia.

Existen una serie de características que podemos observar para intentar localizar el problema con la mayor rapidez posible, aunque siempre podremos optar por prueba y error hasta encontrarlo.

Si siente miedo, podremos observar una típica mirada que lo refleje, buscando con desesperación auxilio y contacto con las personas con las que se siente más seguro.

Cuando es cuestión de hambre el llanto se suele presentar con largos gemidos, con un típico EEEEEE, mostrando bastante movimiento.

Estando enfadado también se puede identificar con cierta sencillez puesto que la expresión facial se asemeja bastante a la de un adulto, rechazando el contacto y la mirada, que suele dirigirse a un punto fijo en el espacio.

En presencia de dolor, cerrará los ojos con fuerza y habitualmente tocará o se tapará la zona que le molesta. No abre los ojos para prestar atención a los cuidados que le queremos dar.

Si el llanto viene provocado por una situación en la que siente angustia porque ya no le cogen en brazos o deja de sentir la presencia de alguien, suele ser muy intenso, repentino y con sensación de desasosiego. Es una forma de expresar soledad.

Cuando es más mayor, de unos 2 a 3 años, tendrá un horario ya más o menos fijado y se puede presentar el llanto que expresa cansancio. Típicamente aparece cuando no han podido hacer la siesta o no han podido descansar lo suficiente. Se presenta acompañado de muchas rabietas, sin hacer caso a lo que se le dice y con cierta actitud desafiante. No suele ser continuo, se distrae y a los poco minutos vuelve a llorar por cualquier pequeñez. La mejor cura, que duerma, aunque te diga que no quiere es lo que mejor le va a venir y entre el cansancio que ya tenía y lo que cansa llorar, suelen dormirse con mucha rapidez.

De todas formas no te agobies, esto sólo es una guía y es muy probable que muchas veces no sepas por qué está llorando tu bebé, incluso si ya es más mayor, llorará muchas veces sin causa aparente. No desesperes en esos casos, dales cariño, comprensión y recuerda que muchas veces no tienen otro instrumento para hacerse entender.

sábado, 13 de agosto de 2016

Cómo dormir con un recién nacido en casa

Dormir en familia

Por regla general, cuando nace un nuevo miembro de la familia el tiempo que le dedicamos a dormir y descansar se reduce mucho, en primer lugar porque no podemos evitar estar muy pendientes del recién nacido, sacrificando nuestro propio descanso. En segundo lugar es inevitable que los demás miembros de la familia se pasen por vuestra casa para conocer al bebé. Por último, el bebé está totalmente desprogramado, no sabe cuando tiene que dormir y cuando estar despierto y mientras se aclimata nos obliga a estar en vela.

Es muy importante que intentéis estar lo más descansados posible, pues afectará a vuestro estado de ánimo y esto finalmente repercutirá en vuestro hijo. En el caso de la madre un estado de cansancio prologando podría afectar a la calidad y cantidad de leche materna, que afectaría a la alimentación y salud del bebé, por ello es la que más debe descansar, especialmente tras el parto. Además, las tomas nocturnas también es posible que la desvelen, por lo que no lo dudes, si puedes dormir un poco, hazlo.

No hay que descuidar la alimentación, tanto para mantener el nivel de energía necesario para cuidar de un bebé, como, de nuevo, para no reducir la calidad y cantidad de la leche producida en el caso de la madre, recuerda, si tu te alimentas bien, tu hijo también. Sino tienes tiempo para cocinar, acude a tus parientes o a un local de comida preparada que tengas cerca lo más sana y variada posible. Mantener una buena alimentación también te ayudará a dormir mejor, haciendo 5 comidas diarias, evitando los atracones y las digestiones pesadas.

Durante esta etapa es necesario priorizar puesto que al principio no podréis llegar a todo, por ejemplo, mantener la casa impecable, hacer la comida, ir a la compra y por supuesto cuidar del bebé. Recordad que lo más importante es el bebé y vosotros mismos, así que valorad si lo que vais a hacer merece la pena o sería mejor que durmierais.

Al principio, casi la única manera de dormir será aprovechar cuando el bebé se duerma. De recién nacido serán habituales muchas cabezaditas de corta duración, aunque sea poco tiempo intentad aprovecharlas aunque sea descansando.

Lo mejor para intentar organizar los horarios de vuestro bebé es seguir una rutina de forma que los horarios para dormir se vayan estableciendo y le vaya entrando sueño siempre a las horas que queréis. Para intentar conseguir esto procurad que, conforme se acerque la hora, esté más tranquilo, con la casa en silencio, sin visitas de parientes y sin hacer ninguna actividad.

Los baños relajantes, masajes y música o vídeos para bebés ayudarán a que se quede dormido con más facilidad. El colecho, es decir, dormir los padres con el bebé, también ayudará a que se quede dormido. Muchas personas están a favor y otras en contra, tu debes decidir. Te expondremos algunas características para ayudarte a decidir:

  • Favorece el sueño de toda la familia, para el bebé porque está con su madre con la que ha dormido durante 9 meses aportándole seguridad y para los padres porque tendréis la seguridad de que está bien.
  • Fortaleceréis los vínculos.
  • Facilita la lactancia materna pues el bebé se puede quedar dormido mientras duerme y la madre no se desvela mucho. Además, durante la noche la leche materna es más grasa y el nivel de prolactina de la mamá aumentan, por lo que el bebé recibe un aporte calórico mayor y la mamá produce más cantidad de leche.
  • Hay que tener cuidado de no prolongarlo mucho, puesto que sino se puede hacer muy difícil que se acostumbre a dormir solo en su habitación, que es un paso natural.
  • Existe el riesgo de lesiones o aplastamientos involuntarios al dormir con el recién nacido, por ello, lo mejor es que no duerma en vuestra misma cama, sino en una cuna lo más pegada posible o con una cuna de colecho, que es como una cuna normal pero abierta por un lado, dando directamente a la cama.

Puede parecer imposible y podéis llegar a estar muy cansados, pero no desesperéis, después de un tiempo de adaptación, todos en el familia descansarán y dormirán todo lo necesario y en los horarios deseados. Ánimo!