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lunes, 21 de agosto de 2017

Fisioterapia respiratoria contra la bronquiolitis del bebé

bronquiolitis en bebés

La bronquiolitis es una enfermedad viral que se encuentra sobre todo en invierno

Durante los 2 primeros años de vida hay más riesgo de que su bebé contraiga la enfermedad, que está ocasionada por un virus y se presenta con mayor frecuencia durante los meses más fríos del año. De hecho, es la enfermedad del trato respiratorio más común para los bebés en ésta etapa.

Se transmite de dos formas, bien por contacto directo con las secreciones nasales o a través de la saliva en gotitas transmitidas en el aire.

Además del tratamiento médico que le dará su pediatra para combatir ésta enfermedad, existen otras terapias que pueden ayudar a que la bronquiolitis remita antes y con síntomas menos graves. Una de ellas es la fisioterapia respiratoria cuyo objetivo será evacuar las secreciones, contribuyendo de esta forma a reducir la obstrucción de las vías aéreas y favoreciendo el trabajo ventilatorio.
Lo que se persigue es mover los “mocos” desde los bronquiolos más alejados del pulmón hasta la tráquea para poder expulsarlos por la boca.

Este tratamiento es conveniente realizarlo lo antes posible para aumentar su eficacia puesto que cuando se agrava es mas difícil mover esa mucosidad porque se va haciendo más espesa. De esta forma se consigue una rápida recuperación del aparato respiratorio del bebé, evitando posibles secuelas.

Las técnicas varían en función de la edad del bebé y de la presencia de posibles broncoespamos de la musculatura respiratoria (en la auscultación se escuchan silbidos) o acumulo de secreciones (se escuchan crujidos). Las técnicas son inocuas para el bebé no obstante, es normal que llore durante la sesión, de hecho, en ocasiones se busca esto mismo para que se favorezca la evacuación del moco acumulado en las zonas más profundas.

Consejos en casa

-Vigilas signos de empeoramiento.
-Administrar líquidos, la hidratación es muy importante pues favorece la fluidificación de las secreciones.
-Tomar la temperatura para comprobar si tiene fiebre.
-Comidas pausadas y con descansos para mejorar la respiración. De lo contrario, podría rechazar la ingesta de alimentos lo que podría provocar otros problemas.
-No acudir a la guarderia hasta la desapareción completa de la enfermedad.
-Realizar lavados nasales con suero fisiológico y aspiración siempre suave de las secreciones nasales. Es normal que presente rechazo a realizar esta operación.
-Evitar arropar en exceso, pues podría favorecer la aparición de fiebre.
-En la cuna debe mantenerse tumbado boca arriba con el tronco incorporado, casi sentado.
-No fumar en la casa.
-Temperatura entre 18ºC y 20ºC con buena ventilación evitando las corrientes de aire.

-Humedad relativa entre 20% y 50%. Si usa humidificadores encencerlo 30 minutos antes de ocupar la habitación y apagarlo al entrar, sin abusar, pues aumentan la secreción excesiva y por lo tanto, la obstrucción de las vías respiratorias.

martes, 8 de agosto de 2017

Trucos para que los bebés desayunen y tomen fruta

Desayuno sano

Un buen desayuno es clave para que pueda afrontar el día con energía

Como siempre se dice, el desayuno es la comida más importante del día y en el caso de los bebés o niños, más aún, pues además de aportarles los nutrientes necesarios para su correcto crecimiento físico e intelectual, les proporciona, como mínimo, el 25% del aporte calórico del día. Desayunando, nos aseguramos que dispongan de la suficiente energía para llegar hasta la hora de la comida, o al menos hasta el almuerzo (recomendamos 5 comidas al día, desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Por ello es tan recomendable inculcar este hábito desde la más tierna infancia, que muchas veces pasará por inculcarnoslo a nosotros mismos, ya que una buena forma de enseñar siempre es con el ejemplo.

A partir del año es el momento de incorporar en la alimentación de nuestro bebe lácteos, frutas y cereales, los cuales deben estar presentes a diario. Un ejemplo típico es combinar un lácteo (leche, yogur adaptado, queso fresco...) con un farináceo (cerales, pan, bizcocho casero...) y fruta (en zumo recién exprimido o media pieza de fruta en trocitos).

Cuando ya se haya acostumbrado a este tipo de desayuno en todas sus variantes, puedes incluir además cacao, aceite de oliva, mermelada y embutido bajo en grasa. Es importante no introducir estos cambios hasta que no esté acostumbrado al desayuno tradicional puesto que podría preferir estos extras al desayuno tradicional, derivando en un desayuno que ya no es completo y estará desequilibrado.

Si algún día no le apatece, no le fuerces, nunca hay que forzar cuando estamos hablando de dar de comer pues puede ocasionar rechazo, lo importante es que se vaya creando el hábito de desayunar al levantarse por la mañana.

Trucos para que se coman la fruta

A pesar de la importancia de la ingesta de fruta, no todos los padres están concienciados suficientemente, y muestra de ello es que muchos de ellos tampoco toman todas las piezas de fruta que deberían. Esto muchas veces se traduce en que los bebés muestran cierto rechazo a comerla y a pesar de nuestros esfuerzos, no siempre lo conseguimos. Por eso os indicamos una serie de consejos que pueden ayudar:
-Da ejemplo, como en casi todas las facetas de la educación del hijo, el ejemplo es de gran ayuda.
-Que no te importe que jueguen con ella (en cierta medida y dependiendo de la edad) puesto que de jugar a comérsela hay sólo un paso.
-Puedes preparársela de formas divertidas, echándole imaginación: un plátano delfín, una carita en el plato, un abanico de mandarinas, un kiwi erizo... Sino sabes o no se te ocurren ideas en internet puedes encontrar diversos manuales. Recuerda que tu hijo también puede ayudarte con las preparaciones haciendo que comer fruta sea hasta divertido.
-Siempre será más sencillo que se alimenten con zumos, así que no desesperes sino consigues que se tome la pieza, se puede ir acostumbrando al sabor por medio de zumos o batidos.

martes, 18 de julio de 2017

Fisioterapia contra el cólico del lactante

Colico del lactante

Un 40% de los lactantes sufren cólicos lo que provoca gran sufrimiento y estrés al bebé y a sus padres


Los cólicos del lactante se dan lugar en los primeros meses de vida teniendo como consecuencia un gran malestar para el bebé que no cesará de llorar y mostrar gran irritabilidad especialmente durante la tarde-noche y en muchas ocasiones se prolongará durante toda la noche. Suelen mantener los puños cerrados y estar en posición fetal (presionando las piernas contra el abdomen en un intento de mejorar su molestia).

Ante estos síntomas los padres suelen acudir al médico (cosa que siempre se debe hacer) donde les indican que son cólicos del lactante y en muchos casos no les recetarán nada por una combinación de corta edad y síntomas que no son graves, aunque ocasionen muchas molestias.

Los cólicos se producen cuando se intenta hacer trabajar a un sistema digestivo que aún no está maduro del todo, con pocos enzimas lo que origina que lleguen al intestino alimentos que aún no están descompuestos del todo provocando fermentación, gases y mala movilidad. De esta manera los intestinos no trabajarán de forma rítmica sino mediante espamos lo que provoca gran dolor.

Llegados a este punto los padres pueden sentir frustración y cierta culpabilidad al no conseguir que su recién nacido sienta alivio. Esto unido a la falta de horas de sueño ocasionada por los cólicos deriva en una situación muy angustiosa.
Hay que recordar que no se está actuando mal ni son “malos padres” e intentar realizar pequeñas prácticas que pueden provocar sensación de alivio al bebé. Entre ellas están los masajes abdominales.

Su pediatra le puede aconsejar cómo realizarlos y sino otra opción que existe en la actualidad es acudir a centros de masajes especializados donde le aplicarán técnicas de fisioterapia abdominal y osteopatía craneal. El motivo de los masajes en el cráneo se debe a que una posible causa de los cólicos sea un atrapamiento del nervio vago.

El nervio vago es el encargado de controlar el aparato digestivo y si está atrapado a su paso por un agujero que está en el cráneo por debajo de la nuca (agujero rasgado posterior) no mandará la información correcta para una adecuada digestión.

Estos tratamientos son totalmente inocuos, no producen dolor y pueden ayudar a que su bebé con cólicos de lactante pase ésta etapa, que se soluciona por si sola según va creciendo, de una forma menos traumática.

martes, 6 de junio de 2017

Cuidado con la meningitis

Meningitis en el niño
La meningitis no es una enfermedad común no obstante es muy temida por su virulencia y sus consecuencias

¿Qué es la meningitis?

Es una enfermedad infecciosa que se produce cuando se inflaman las meninges. Las meninges son unas membranas que protegen a nuestros sistema nervioso de cualquier microorganismo dañino y están situadas bajo el cráneo y la columna vertebral. Cuando uno de estos microorganismos es capaz de atravesar las defensas las meninges se inflaman pudiendo poner en peligro la vida, especialmente en los casos que afectan a niños.

Tipos de meningitis

La virulencia de la enfermedad depende en gran parte del tipo de germen que la haya ocasionado, de esta forma si distinguen los tipos de meningitis:
-Vírica: Es la más común y suele resultar benigna, de hecho, gran parte de la población la ha padecido sin ni siquiera ser consciente de ello. Normalmente se curan solas sin trantamiento.
-Bacteriana: Existen poca cantidad de bacterias capaces de ocasionar meningitis sin embargo son mucho más dañinas que los virus.
-Meningococo: Afecta sobre todo a adolescente y niños. Esta variedad es muy peligrosa debido a que no sólo provoca meningitis sino otras enfermedades, algunas de ellas como la sepsis meningocócica produce la muerte en cuestión de horas al invadir el torrente sanguíneo.
-Haemphilus influanzae: Sólo afecta a los niños pequeños, entre los 3 meses y los 5 años, pues con el crecimiento, el organismo aprende a defenderse de él.
-Neumococo: Afecta a niños menos de 2 años y puede dejar secuelas como sordera, otitis, neumonía, sinusítis...

La gravedad de la meningitis reside en la parte del cuerpo afectada, el sistema nervioso, provocando daños irreparables.

Síntomas

Dolor intenso de cabeza, vómitos y fiebre elevada. Estos siempre se producen y pueden ir acompañados además de: sensibilidad a la luz y al ruido, dolor y rigidez en el cuello, somnolencia, confusión, palidez, convulsiones, dolor en las articulaciones
En el caso de ser provocada por meningococo puede aparecer una erupción cutánea e incluso pequeñas hemorragias bajo la piel.
Cuando hablamos de bebés es más difícil su detección por presentar síntomas poco específicos. Por ello no debemos dudar en acudir al médico si el niño presenta fiebre superior a 38 grados, presenta un mal aspecto, tiene respiración quejumbrosa, no come, se encuentra decaído o muestra un rechazo exagerado a que lo manipulen.
Si el niño tienes menos de 20 meses puede verse a simple vista la inflamación a través de las fontanelas (huecos en el cráneo del bebé que aún se está soldando).

Para verificarlo se debe extraer líquido cefalorraquídeo a través de una punción lumbar para su análisis.

Contagio

Es bastante contagiosa, especialmente si es de origen vírico. La trasmisión se produce mediante la saliva, al hablar, toser, estornudar y besar.
Exite gran variedad de vacunas a tenor de la variedad de tipos de meningitis, por lo que si estamos vacunados, sólo lo estaremos para ese subtipo específico, no para todas las variantes, no obstante, según aconseja la Asociación Española de Pediatría, hay que vacunar a nuestros hijos.

Recordamos que no es una enfermedad común y por ello no debemos alarmarnos ante la presencia de algún síntoma. En su lugar, como siempre, acudiremos al centro de salud.


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miércoles, 4 de enero de 2017

¿Cómo saber si un niño está deshidratado?

Deshidratación de los niños
¿Cómo saber si un niño está deshidratado?

Aunque es mucho más frecuente que se den casos de deshidratación en verano debido al calor y la sequedad en el ambiente, también se producen bastantes casos en invierno pero a causa de otros motivos, evidentemente. La principal causa está relacionada con la bajada generalizada de temperaturas, lo que suele generar, sobre todo en los más pequeños, cuadros de catarro común o gripe. Es bien sabido que en estos casos es muy recomendable tomar grandes cantidades de agua no sólo porque es beneficioso para recuperarnos antes sino porque ayudamos a nuestros riñones a filtrar mejor todos los restos de medicamentos que normalmente se ingieren con estos cuadros clínicos.
No obstante, los niños pequeños y bebés suelen mostrarse reacios a beber, e incluso beben menos cantidad de la habitual cuando precisamente deberían hacer lo contrario. Los principales motivos son las bajas temperaturas que mitigan la sensación de querer beber por calor o sequedad y el dolor que suelen tener al tragar cualquier alimento debido a una inflamación en la garganta por mucosidad abundante.

Por eso debemos estar pendientes de los signos que muestran deshidratación en nuestros bebés:

-La boca está seca, labios secos y ausencia de babas.

-En los lactantes que tienen aún la fontanela abierta, cuando el niño se encuentra tumbado, la tienen más hundida, es un signo de que faltan líquidos en el cuerpo.

-Ojeras, por supuesto, si ha dormido mal, por ejemplo debido a la tos, es normal que tenga ojeras.

-El niño está decaído y pálido. Esto también puede ser debido a la fiebre. Tómele la temperatura para asegurarse.

-Si le apretamos ligeramente las uñas y soltamos el lecho de la uña queda pálido pero debe recuperar su color normal rápidamente, si tarda más de 3 segundos nos indica que el riego de sangre es escaso, esto ocurre en la deshidratación, pero también en otras ocasiones (fiebre y anemia).

-Menos cantidad de orina de la habitual.

-Sus lloros presentan pocas lágrimas.


Para evitarlo sólo existe el control por parte del adulto para incitarle a que beba agua. En el caso de que se presente diarrea debido a la enfermedad se puede seguir esta dieta astringente ya que la diarrea y los vómitos son grandes causantes de deshidratación:

-Evitar las grasas, que son alimentos irritantes para el estómago, como por ejemplo los fritos, la bollería, los embutidos o los quesos curados.

-Comer más veces al día pero menos cantidad en cada toma.

-No insistir en que el niño coma si tiene nauseas.

-Se pueden tomar sueros de rehidratación, en pequeñas cantidades y con gran frecuencia para que los toleren bien. No sirve solo agua y manzanillas pues no aportan las sales que se pierden con los vómitos.
En los últimos años los laboratorios han hecho un esfuerzo por adaptarse a los gustos de los niños y actualmente se venden en múltiples sabores y si se toman frescos mejoran su sabor (nunca fríos si hay irritación en la garganta).
Las bebidas que se recomiendan para después de hacer deporte no sirven, pueden incluso ser peligrosas, pues los suplementos que aportan no son los adecuados, ni se ajustan a las pérdidas que se producen por los vómitos, además, no están pensadas para los más pequeños.



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miércoles, 21 de diciembre de 2016

La apnea del sueño en bebés

Apnea del sueño en bebés

La apnea del sueño en bebés puede convertirse en un trastorno grave

En primer lugar debemos indicar en qué consiste la apnea: pausas en la respiración mientras el sujeto está durmiendo. Normalmente es debido a que una vía respiratoria se ha estrechado o ha llegado a bloquearse. Este trastorno que últimamente ya es más conocido entre los adultos, también puede producirse en los bebés y niños pequeños, produciéndose pausas de hasta 20 segundos sin respirar.
En bastantes casos, se produce más de un episodio por noche, lo que puede provocar una falta grave de descanso en el bebé, que finalmente podría afectar a su desarrollo y a su humor, puesto que, al igual que los adultos, una noche poco reparadora provoca malestar e irritabilidad durante el día.

Existen 3 tipos de apneas del sueño:

-Apnea obstructiva: los movimientos respiratorios se producen pero no provocan flujo de aire.
-Apnea central: no se producen movimientos respiratorios en abdomen y tórax.
-Apnea mixta: se producen los otros dos tipos de apnea.

Se ha observado una relación entra el tipo de apena del sueño y la edad del bebé, siendo bastante común la apnea central con una edad de hasta 6 meses. Los otros dos tipos de apneas son menos comunes y de darse, se presentan cuando el bebé alcanza el año.

Si tenemos sospechas de que nuestro bebé podría estar sufriendo apena del sueño, deberemos observar su descanso. Si detectamos alguna irregularidad en su respiración debemos acudir al pediatra para estudiar el caso puesto que la apena del sueño y su gravedad, va asociada a la causa que lo provoca, por lo que el médico realizará una serie de pruebas para identificar el motivo.
En el caso de que sea apnea primaria esencial el pronóstico es muy bueno a largo plazo en la practica totalidad de los pacientes, durando su monitorización entre 6 meses y un año.
Si se trata de bradicardia y se presentan numerosos episodios de apnea del sueño, el bebé se mantendrá en observación en el hospital hasta que los episodios sean menos frecuentes y de menor gravedad, cosa que suele ocurrir de forma natural según va creciendo.
En el caso de los bebés prematuros el tratamiento consiste en la toma de medicamentos con cafeína y teofilina lo que provoca un estímulo en la parte del cerebro encargada de la respiración.

La monitorización se realiza con un monitor de apnea del sueño para bebés que controla cuánto aire está recibiendo el bebé y por lo tanto si es suficiente a lo largo del tiempo, se dará por finalizada la monitorización. Además, estos aparatos controlan el pulso, avisando tanto si es muy bajo como muy alto lo que les proporciona datos a los médicos para saber el tipo de apnea.

Como siempre te recomendamos, si tienes alguna duda o sospechas que tu bebé puede sufrir apnea del sueño, consulta con tu pediatra.


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viernes, 16 de diciembre de 2016

Estreñimiento en bebés


Bebé con estreñimiento
Durante los primeros meses de vida es cuando se producen más casos de estreñimiento

No es muy habitual en los bebés, pero si se da, es más frecuente de recién nacido, pues su sistema digestivo aún no está maduro y puede no funcionar con la suficiente fluidez, principalmente los movimientos intestinales y la relajación del esfínter.


Síntomas

-El principal síntoma es comprobar su malestar, está irritable, llora y levanta las piernas en un intento por encontrar alivio. Como es natural este síntoma es muy poco específico, por lo que por si sólo no nos indica nada.

-La frecuencia con la que evacua o su cantidad disminuye considerablemente. En muchas ocasiones esto es difícil de comprobar porque nuestros bebés no son regulares. Como norma puede pasar 1 e incluso 2 días sin una deposición, considerando esto dentro de lo normal.

-Sus deposiciones son duras y secas.

-Los bebés que toman leche de fórmula son un poco más propenso a presentar estreñimiento, puesto que mamar y tomar leche materna, debido a su composición, son magníficos sistemas antiestreñimiento.


Consejos

-Hay que cambiar sus hábitos de alimentación, siempre y cuando ya haya empezado con la dieta de comida normal, evitar el arroz y otros alimentos que puede provocar estreñimiento.

-Fomentar el que beban más agua.

-Obligarle (con incentivos si es necesario) a ir al baño, muchas veces comentan que no tienen ganas pero cuando se sientan en el water si consiguen evacuar.

-Aumentar la ingestión de verduras como acelgas, espinacas o lechuga. Pueden ser crudas, cocinadas o en cremas.

-Incrementa la cantidad de fruta tanto freca como en compota.

-Cocina añadiendo una cucharadita de aceite de oliva sin freir.

-Sube la ingesta de cereales integrales y sustituyelos por los que come habitualmente.

-Haz que tu hijo como más legumbres (máximo dos veces por semana, pues podrían provocarle gases).

-Como postre la miel con yogur es una buena solución.

-Haz masajes suaves en su vientre de forma circular. En caso de duda, como siempre, consulta con tu pediatra.


Formas de evitar el estreñimiento

-Aumentar la dosis de agua es fundamental.

-Cambia la marca de tu leche de fórmula.

-Procura que haga más ejercicio, siempre en forma de juegos. Si aún no gatea aprovecha cuando esté tumbado para moverle las piernas de arriba abajo, esto ayudará a activar el movimiento intestinal. Los masajes en el abdomen también cumplen esta función.


Como siempre si ves que no mejora y lleva más de 3 días sin evacuar, consulta con el pediatra.



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martes, 30 de agosto de 2016

Reproducción asistida y riesgo cardiovascular

Reproducción asistida

Un reciente estudio afirma que los bebés que han nacido con alguno de los diversos métodos de reproducción asistida tienen un tamaño ligeramente superior a la media tanto en el corazón como en las arterias. Esto podría provocar diversos problemas en el sistema circulatorio del bebé.

No es el primer informe que apunta en ésta dirección ya que hace unos años también se publicó otro, en la misma revista, de nombre Circulation.

Los problemas asociados a estos defectos son la hipertensión arterial y sus efectos derivados. Estos problemas no son graves si se tienen en cuenta con el paso de los años y se actúa en consecuencia, como por ejemplo, cuidar la alimentación tomando mucho pescado azul y aceite de oliva virgen extra. Controlar el peso con algo de ejercicio, no ingerir demasiados azúcares y evitar las grasas también ayudará a revertir las consecuencias negativas de éstas alteraciones en el  sistema circulatorio.

El estudio tuvo lugar entre 200 mujeres embarazadas, la mitad de ellas con técnicas de reproducción asistida y la otra mitad de forma natural. El estudio se prolongó hasta que los bebes alcanzaron los 6 meses de edad. Actualmente, en España, se calcula que el 3% de los nuevos nacimientos provienen de mujeres que se han sometido a algún método de reproducción asistida.

No obstante, la reproducción asistida por si misma, podría no ser el único motivo para que aparezcan estos síntomas, que de hecho, no se sabe por qué aparecen, sólo se conoce que esto está sucediendo en los bebés. Un motivo relacionado y oculto a simple vista, es que la mayor parte de las madres que se someten a estos procesos de fertilidad, tienen problemas para concebir, y/o una edad avanzada lo que conlleva mayores problemas en la gestación y nacimiento en sus descendientes, lo que podría explicar en cierta forma, estos problemas circulatorios. De hecho se podría comparar a los problemas asociados a un bebé nacido con diabetes u obesidad, que por supuesto, son problemas de salud fácilmente tratables si se mantiene el control y los cuidados necesarios.

Sin embargo, la mejor forma de controlar estos problemas asociados al sistema circulatorio es el diagnóstico precoz. Este diagnóstico se puede obtener con alta fiabilidad con una ecocardiografía fetal pero hay muy pocos centros hospitalarios en España que cuenten con ésta técnica siendo, en la práctica, muy complicado tener acceso a ella para salir de dudas.



jueves, 25 de agosto de 2016

Los primeros pasos y la actividad física en el bebé

Niño haciendo deporte

Realizar actividad física es beneficioso para todos, también para el bebé que, además, le ayudará a desarrollar sus habilidades psicomotrices

No obstante, no está definida con claridad una edad específica para realizar cada actividad, puesto que cada niño aprende a su propio ritmo y en la mayoría de los casos no se puede evolucionar y desempeñar nuevas actividades hasta que no se dominan otros pasos previos. Esto ocurre sobre todo al principio, cuando el bebé es más pequeño.

La primera actividad física de relevancia que hacen los bebés es gatear. Antes de hacer esto, tendrá que ejercitar los músculos de las extremidades y del cuello para mantener la cabeza recta y tener unas nociones de equilibrio. Es la primera habilidad que le permite desplazarse y por ello les encanta. No obstante, hay algunos niños que se saltan directamente esta fase y comienzan por andar.

Cuando aumenta más la fuerza y sobre todo el equilibrio pueden comenzar a caminar. Sus primeros pasos serán torpes y deberán hacerlos en presencia de un adulto para asegurar que no se haga daño al caerse. Esto debemos tenerlo claro, se caerá, es normal y necesario para aprender, sólo hay que procurar que no se haga daño. Debemos asegurarnos de que lo haga en una zona segura, sin esquinas que se pueda clavar y ningún objeto con el que pueda tropezarse o resbalarse.

Existen en el mercado unos tirantes donde el niño se cuelga para aprender a andar, no obstante, los desaconsejamos porque podría forzar a malas posturas, es incómodo para el bebé y para los padres y realmente no resulta útil, tu hijo es muy probable que lo rechace y prefiera intentarlo sin aparatos a su alrededor, con libertad.

La mejor forma de aprender es la tradicional, uno de los padres sujeta al bebé, manteniéndolo de pie y se le anima que vaya con el progenitor. Inicialmente tendrá que ir cogido de las manos, después dará un paso y se tirará a los brazos del padre o madre y poco a poco se irá soltando, dando cada vez más pasos.

No debemos agobiarnos si consideramos que nuestro hijo ya es mayor y aún no anda, cada proceso de aprendizaje es distinto. De todas formas, como siempre, si tenemos dudas debemos acudir a su pediatra para obtener la opinión del profesional.

A continuación, el paso natural es correr. Ya será bastante mayor y podrá ejercitarse con otras actividades que les suele gusta a todos, como escalar intentando meterse por cualquier recoveco. Jugar al escondite es una buena actividad para los más pequeños y ¡muy divertida!

El equilibrio debe aumentar mucho para aprender a saltar. En un comienzo sólo podrá hacerlo si está sujetándose a algo, no podrá impulsarse sólo con las piernas.

En este punto ya ha aprendido lo básico para realizar cualquier actividad física o deporte, como fútbol, baloncesto (le costará bastante botar bien la pelota, pero encestar le gustará bastante), ciclismo, natación... Para el ciclismo es recomendable empezar con ruedines de apoyo para simplificar el equilibrio. Actualmente existen las llamadas bicicletas de equilibrio, que no tienen pedales, son sólo dos ruedas y un sillín, lo que les permite acostumbrarse a cómo mantener el equilibrio en una bici de verdad. No hay que olvidar utilizar todas las medidas de protección adecuadas para la edad del niño, casco, rodilleras, coderas...

Para la natación hay en la actualidad muchos cursos para iniciar a los bebés en esta disciplina, lo que simplificará su aprendizaje y les hará sentirse cómodos en ese entorno. Como es bien sabido la natación es uno de los deportes más completos lo que ayudará mucho a la psicomotricidad y el desarrollo de la musculatura del bebé en todas las etapas de su crecimiento. Una vez más, no hay que olvidar la seguridad, debiendo estar en la piscina siempre con un adulto presente y con objetos que le ayuden a la flotabilidad mientras aún no domine bien la natación.

Una ventaja añadida a la realización de actividades físicas y deportes es que fomenta y desarrolla otras aptitudes beneficiosas para que nuestro hijo esté correctamente integrado en la sociedad. Entre ellas se encuentra la mejora en la intercomunicación en público y de las relaciones sociales, puesto que muchos deportes se realizan en grupo, lo que conlleva otros beneficios como son: saber escuchar, aumento de la autodisciplina y el valor del sacrificio, saber trabajar en equipo, alcanzar dotes de liderazgo, desarrollo de la capacidad de delegar, el uso de valores democráticos, la compasión, el deseo de autosuperación y por supuesto la amistad.

No importa qué actividad física realice, lo importante es que salga a la calle, y haga ejercicio mientras juega y se divierte al aire libre. Intentaremos de esta forma crear un hábito saludable, que de hacerlo bien, lo mantendrá durante toda su vida. Esto le ayudará a crecer sano y fuerte, sintiéndose bien física y mentalmente.

Cómo colocar al bebé para darle el pecho


Algo que siempre asusta a las madres es saber si su bebé se adaptará correctamente cuando le den el pecho y de ésta forma saber si les podrán amamantar o habrá que optar por otras soluciones.

Son muchos los factores que influyen a la hora de saber si tu bebé podrá o no alimentarse directamente con leche materna, que como es bien sabido, tiene muchas ventajas para la salud del bebé, para el bienestar de la madre y para estrechar lazos entre los dos.

Uno de los factores importantes es la posición que se adopte para dar de mamar, en especial las primeras veces que lo intentan ya que podría crearle rechazo si no consigue engancharse adecuadamente. No obstante, no debes alarmarte si los primeros intentos no han sido satisfactorios, aunque es verdad que el instinto natural aquí juega un papel importante y suelen buscar el pezón por si mismos, también deben aprender, ambos, el bebé a encontrar su alimento y la madre a proporcionárselo. Date tiempo y no te agobies.

Aprovecha la ventaja de encontrarte en un hospital lleno de profesionales que te ayudarán a que amamante sin problemas. En especial, hace ya unos años, existen grupos de apoyo a la lactancia en los propios hospitales para ofrecer soporte en los primeros momentos y asegurar que todo fluye con naturalidad.

Si percibes que tanto tú como el bebé no estáis en una posición cómoda, o que no succiona todo lo bien que debería, que se mueve mucho o simplemente que rechaza el pecho, es posible que sea por una incorrecta posición.

La mejor forma es recostada ligeramente hacia delante, ni sentada del todo, ni totalmente tumbada, mirando de frente. Tu bebé debe estar a tu lado o en tu regazo y debe acercarse él sólo para encontrar el pezón. Al principio, no importa, si la postura no es del todo ortodoxa, lo fundamental es que comience a succionar. En una próxima toma podremos corregir los pequeños matices. Es mejor hacer esto, que no intentar recolocarle mientras acaba de cogerse al pecho, pues podría no encontrar el pezón, no succionar tan bien y podría enfadarse por la interrupción.

No debe preocuparte que te parezca que no pueda respirar con naturalidad, ellos mismos por instinto, saben cuando deben dejar de succionar y tomarse un respiro. Además, su nariz está adaptada para dejar un espacio entre la piel de la teta y los orificios de su nariz, permitiéndole respirar donde a nosotros posiblemente nos costaría.

Cuando hayan pasado unos días desde el nacimiento la cosa se irá naturalizando y normalizando y el período de búsqueda del pezón se irá reduciendo, todo mediante el aprendizaje. De cualquier forma, si observas que le cuesta encontrarlo o quedarse enganchado mientras mama, le puedes ayudar subiendo y bajando los brazos con los que le sujetas, para adaptar así la posición.

Conforme vaya creciendo ambos iréis adquiriendo habilidades y podréis optar por otras posiciones. Siempre y cuando ambos os encontréis cómodos y cada toma sea la suficientemente productiva para la alimentación del bebé, podéis buscar las posiciones que queráis.

Una posición muy práctica cuando ya son algo mayores es en la que la madre se tumba hacia uno de los costados y el bebé tumbado a su lado accede directamente al pezón. Esta posición es especialmente cómoda para las tomas nocturnas ya resulta sumamente cómoda para ambos y permite quedarse dormido a continuación de la toma.

Cuando ya empiezan a sujetar su propia cabecita, muchas veces prefieren pasar de estar acostados en tu regazo a estar sentados, eso lo iréis experimentado vosotros mismo.

No hay que agobiarse si el bebé no está haciendo las tomas correctamente en los primeros intentos, todo requiere un periodo de adaptación. No obstante, si ves que no consigue mamar adecuadamente, consulta con los profesionales de la salud que te asesorarán sobre la forma en que le das el pecho y si debes optar por otros métodos alternativos para alimentarle, ya sea por una incorrecta posición o por otros motivos, como la calidad o cantidad de la leche materna. No te preocupes, con cualquiera de los métodos alternativos existentes tu hijo crecerá sano y fuerte.

Depresión postparto ¿cómo evitarla?

Depresión postparto

Es normal que después del parto, debido a los cambios hormonales y fisiológicos que supone el dar a luz, tengas cambios repentinos en el estado de ánimo, lo que hay que evitar es que ese cambio en tu cuerpo no provoque una depresión postparto

Puede que nos parezca algo del todo imposible el sentirse así después de la ilusión que tienes durante los nueve meses de gestación, pero recuerda que es una respuesta de tu cuerpo y que no puedes controlarla.

Lo primero que debemos hacer es tener una cierta preparación para el parto acudiendo a cursos de apoyo y de preparación al parto lo que ayudará a autodiagnosticar tu estado de ánimo y a sentirse arropada por una comunidad que está pasando por las mismas fases que tú, conociendo los cambios que se producen en tu cuerpo y las posibles reacciones.

Una vez que tu hijo ya ha nacido es muy importante que descanses todo lo posible porque es bien sabido que cualquier persona puede verse seriamente afectada psicológicamente hablando, ante la privación del sueño. Para ello descansa cuando el bebé esté durmiendo, al principio será la única forma de dormir. Si ves que ya no puedes más no lo dudes y pide ayuda en tu entorno. Tu hijo agradecerá que estés descansada. Es más, si das el pecho, tu leche será de mayor calidad y tendrás más cantidad.

También debes cuidar la alimentación, no sólo para dormir mejor, ni para que la leche sea mejor para tu bebé, sino que físicamente, recuperarás la forma antes, lo que sin duda te hará sentir mejor física y psicológicamente.

De nuevo puedes acudir a los grupos de apoyo, en este caso de apoyo a la lactancia, que muchas veces son continuación del grupo de preparación al parto. Encontrarte en un entorno familiar y protegido, pudiendo resolver todas tus inquietudes, te hará sentirte más segura lo que reforzará tu estado de optimismo y de seguridad en que lo que estás haciendo está todo bien y lo que no, pronto lo solucionarás.

Hay que tener en cuenta de que, sobre todo al principio, es prácticamente imposible llegar a todo. Para evitar sentirte agobiada ante esa sensación de no tener todo bajo control, debes establecer prioridades, facilitándote objetivos secundarios de sencilla ejecución, obteniendo buenos resultados y la sensación de recompensa. Los objetivos más importantes que debes tener siempre en mente son el bienestar de tu bebé sin olvidar el tuyo, lo demás puede esperar.

Debemos reservar un tiempo para el relax de la madre, que desconecte y haga las actividades a las que siempre le ha gustado dedicar su tiempo. Dedicar este tiempo ayuda a conectar con nuestra anterior vida, lo que nos conduce a recordar quienes somos realmente ante tantos cambios. A veces hay tanta diferencia con nuestra anterior vida que podemos olvidar en parte quiénes somos, lo que puede provocar sin duda pequeñas crisis.

Es muy conveniente hacer ejercicio, siempre aeróbico, muy suave, con el objetivo simplemente de desconectar y de dejar que nuestro cuerpo libere las beneficiosas endorfinas que ayudarán a equilibrar tu mente. Nada de pretender quemar grasas ni de recuperar a marchas forzadas la figura que teníamos antes del embarazo.

No tenemos que hacerlo todo nosotros, podemos pedir ayuda, de hecho es muy recomendable delegar y permitir que ciertas funciones las realicen familiares o amigos. Lo mejor es que estas personas se ocupen del bebé y tu hagas otros recados que tengas pendientes mientras tanto. Esto te ayudará a desconectar más.

Olvídate de ser perfeccionista, es casi imposible hacerlo todo uno mismo y bien, a la primera. Es normal, tenemos que aprender a ser padres y por ello cometeremos errores, es inevitable e irreal pensar que lo podemos hacer perfecto. Lo que hay que tener en mente es que los errores sean lo más pequeños posibles, pero teniendo en cuenta que equivocarnos nos vamos a equivocar seguro. Si pensamos que este proceso es el habitual y que todos los padres pasan por él, evitaremos muchos problemas psicológicos.

Por último, no debes culpabilizarte si en ese momento, por la razón que sea, no te sientes plenamente feliz, no hay que pensar que es la mejor etapa de tu vida, ¿quién ha dicho que tenga que ser así? Comprobarás que tener un hijo es muy duro y requiere de un tiempo de adaptación a la nueva situación, sobre todo al principio por diversos motivos, como el que requiere mucha más atención que durante el resto de su vida, lo que puede provocar mucha tensión, y esto es muy natural, no pasa nada si nos irrita, lo importante es sobreponerse. Por ello es muy reconfortante verificar que lo mejor está aún por llegar, no debes tener prisa por aprovechar el tiempo con él, tenéis toda una vida para disfrutar el uno del otro.

martes, 16 de agosto de 2016

Cólicos del bebé ¿que podemos hacer?

Bebé llorando

Uno de los episodios más desesperantes para los padres es sin duda, si el bebé desarrolla cólicos del lactante. Lo primero que debemos saber es identificarlos bien para no confundirlos con otro tipo de molestias como frío, calor, hambre, sueño, un pañal sucio o que se ha movido o simplemente soledad. Cuando hemos descartado esto debemos observar si presenta alguna de las siguientes características:
  • Suelen ser más habituales entre los 0 y 4 meses, aunque puede presentarse durante más tiempo.
  • Llanto sin motivo aparente de larga duración, varias horas, que no podemos calmar o hacer que desaparezca.
  • Son más frecuentes a última hora de la tarde o por la noche, incluso es posible que se despierte de madrugada.
  • El bebé se retuerce de dolor y la tripa se le pone dura por los gases acumulados.
  • Los bebés parecen siempre enfadados, irritados, lloran sin consuelo y muchas veces el llanto se transforma en grito.
Las causas no están claras todavía, puesto que no ha podido demostrarse científicamente, pero parece que está relacionado con problemas gastrointestinales como la acumulación de gases. Estos problemas pueden ser debidos a la inmadurez general del sistema digestivo de nuestro bebé, lo que podría desembocar en una intolerancia a la lactosa.

También se cree que es posible que sea una consecuencia de la adaptación al nuevo medio en el que se desenvuelven ahora los bebés, acostumbrados a un entorno más protegido, sin cambios de luz, sin ruidos, sin cambios de temperatura... y sea su forma de mostrar su descontento y su manera de buscar consuelo.

Por último, se baraja que sea una cuestión simplemente del carácter propio de cada bebé y de la forma que tienen de poner de manifiesto su malestar, unos con cogerle un poco ya se sienten satisfechos y otros no pararán bajo ningún concepto.

De todas formas existen una serie de trucos que se pueden aplicar para intentar mitigar su molestia:
  • Muchas familias encuentran alivio cuando al bebé, siempre por indicación del pediatra, se le retiran de la dieta todos los productos lácteos y sus derivados, así como otros que pudieran provocar una digestión complicada. Si ya está en época de tomar biberones, hay que tener en cuenta que existen preparados de leche en polvo para bebé sin lactosa.
  • Reducir la cantidad de ruido ambiental así como estímulos visuales, luces, televisión... buscando la tranquilidad y la comodidad. La mejor forma de pasar el episodio es consiguiendo que se duerma.
  • Dar paseos con el bebé en brazos mientras se canturrea con suavidad una canción conocida para el bebé también ayudará. Muchas veces los gases molestan porque se quedan alojados en cierta parte del intestino. El suave balanceo al andar o acunarlo en una mecedora ayudan a que se mueva y desaparezca el dolor, facilitando su expulsión.
  • Coger al bebé en brazos apoyando su barriga contra nuestro brazo aplicando una ligera presión también suele ayudar.
  • Aunque es fácil de decir, es muy importante mantener la calma a pesar de que es normal que tu nivel de estrés vaya aumentando conforme pasan las horas. Ten en cuenta que se pierdes el control, tu hijo también lo notará empeorando su situación y provocando mayor tensión, un círculo vicioso muy desagradable. Para mitigar esto es interesante poder contar con alguien que pueda hacernos el relevo, tranquilizándonos para poder volver a cuidar del bebé con nuevas energías.

Hay que tener muy presente que es una fase pasajera, no durará para siempre a pesar de lo que puedas estar pensando mientras lo padeces. Esto te ayudará a no estar tan nervioso asumiendo que es perfectamente normal, sin perjuicios para la salud del bebé y transitorio. Mucho ánimo!

viernes, 12 de agosto de 2016

Todo sobre la dentición de los bebés

Dientes del bebé

Sin duda una de las etapas más complicadas para el bebé es cuando empiezan a salirle sus primeros dientes y por ello, surgen una variedad de mitos que es conveniente desmentir y a su vez aportar algunos trucos que suelen funcionar.

Un hecho que no está demostrado científicamente a pesar de lo generalizado del mito, es que los bebés generan más cantidad de baba durante esta época puesto que es algo que no les pasa a todos los bebés. De igual forma tampoco se ha podido relacionar la aparición de irritaciones en el culito de nuestro bebé con la salida de los primeros dientes, aunque si podría estar relacionado con tragar mayor cantidad de baba. Ni siquiera resulta definitivo el dolor, que muchos piensan que si nos pasara de mayores no lo podríamos ni soportar, puesto que hay bebés que sin darse cuenta, una mañana, se despiertan con un diente.

La aparición de unas décimas de fiebre sin causa aparente también es algo muy habitual en los bebés de entre 6 a 9 meses y no hay evidencia científica que indique que hay más probabilidad de que sea por culpa de los dientes.

Algo que si es cierto es que los dientes cuando empujan para salir provocan una necesidad de morder que alivia ligeramente la zona, por eso existen los llamados mordedores, lo que a su vez ocasiona que se produzca más saliva, de ahí que la creencia esté tan extendida, pero la saliva aparece por estar mordisqueando todo el día, no porque los dientes estén saliendo.

Es una pequeña obsesión para muchos padres saber cuando le salen los primeros dientes a su bebé, sin embargo, no hay una fecha aproximada, puesto que hay niños que con 4 meses ya disponen de algún diente y otros llegan al año sin ninguno. Lo importante es recordar que tanto si salen pronto como tarde, no supone un problema de salud bucal. Como siempre si te planteas dudas al respecto, consulta con tu pediatra.

El remedio más extendido es darle a nuestro bebé cosas frías que se puedan meter en la boca (cuidado que no se las pueda tragar) como enfriar los mordedores, cucharas frías o toallitas bañadas en agua. Sin embargo, no a todos les gusta esta sensación nueva de sentir frio en la boca. Si es el caso, usa algo duro que pueda morder y que no esté frio.

Como novedad, han aparecido hace algunos años unos collares de ámbar que, por lo visto, impregnan toda la zona alrededor del cuello del bebé con una sustancia antiinflamatoria lo que haría disminuir la sensación de dolor. No existe ninguna evidencia científicamente demostrada de su eficacia, sin embargo, muchas familias si han notado la diferencia entre usarlos o no. Lo más importante, si quiere probarlo, es tener mucho cuidado con los estrangulamientos y con que el bebé no lo meta en la boca, pues se podría soltar alguna cuenta provocando un atragantamiento.

Sin duda, lo mejor que puede hacer es armarse de paciencia, estar muy pendiente de su bebé para tratar de calmarlo y darle muchos mimos, un día comprobaremos con emoción como por fin, ya ha salido su primer dientecito.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Consejos para evitar los golpes de calor en los bebés

Refresca a tu bebé
Estando en pleno mes de Agosto es importante tomar una serie de precauciones para evitar en la medida de lo posible los golpes de calor, especialmente dañinos para nuestros hijos cuyos cuerpos aún no se han acostumbrado a los cambios bruscos en las condiciones medioambientales.
La consecuencia de un golpe de calor es principalmente la deshidratación que puede derivar en otras complicaciones en el caso de un bebé.

Estas son algunas medidas que puedes tomar para evitarlo:
  1. Es fundamental que beba mucha agua, si aún está en época de lactancia materna aumenta la frecuencia de las tomas.
  1. Busca siempre la sombra evitando el sol directo, que además en esta época es especialmente nocivo para la piel de los niños. Usa crema solar adaptada.

  2. Intenta refrescarle con abundantes baños de agua fresca (no fría, se podría resfriar), con toallitas húmedas y colocando la cuna en el lugar de la casa más fresco posible.

  3. Ventila la habitación donde esté la cuna por la mañana a primera hora y por la noche antes de acostarle. Puedes usar ventiladores mientras duerme asegurándote de que no le da el aire de forma directa. También puedes dejar la ventana abierta toda la noche pero comprobando que de madrugada no entre demasiado frio. Evita usar el aire acondicionado mientras el bebé está durmiendo.

  4. En el coche es muy importante dejar que se ventile antes, pues alcanza temperaturas muy elevadas y el aire está enrrarecido con los gases que sueltan los plásticos al estar sometidos a altas temperaturas. Recuerda que todos los aires acondicionados son perjudiciales especialmente para los bebés, por lo que debes encenderlo antes de que entre y después mantenerlo apagado. Usa las ventanillas si sube mucho la temperatura y si precisas encender el aire acondicionado deja una ventanilla parcialmente bajada.

  5. Evita en la medida de lo posible salir en las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 17:00.

  6. No uses mochilas portabebés pues al estar tan pegadas al cuerpo aumenta mucho la temperatura.

  7. Vistele con ropa fresca de tejidos como el algodón, evitando los sintéticos.

lunes, 8 de agosto de 2016

¿Por qué no deberías perforar las orejas de tu recién nacida?

La Academia Americana de Pediatría parece que se opone a la perforación de las orejas de las niñas recién nacidas para colocarles pendientes


      En algunas culturas es lo más habitual y prácticamente toda las mujeres llevan pendientes mientras que en otras es algo impensable. Si se está planteando hacerlo debería tener en cuenta antes algunas recomendaciones de los pediatras.

     Pero ¿por qué se hace cuando acaban de nacer?

-El principal motivo es por una simple cuestión cultural y costumbrista, "es lo que se hace".

-Otro motivo importante es que se asume que cuando sean mayores van a querer tener pendientes pero de mayor les va a doler y se van a acordar, mientras que de bebés no.

-Por motivos prácticos, se asocia que tiene pendientes con que es una niña y así no hay que explicar que es una niña, pues de pequeños casi no se pueden diferenciar ambos sexos. Es como vestir a las niñas de rosa y a los niños de azul.

-Por último, hay que tener en cuenta que no es solo hacerse el agujero, requiere unos cuidados, limpieza y de bebés lo hacen todo los padres, pero de mayor tendrían que hacerlo ellas y costaría más convencerlas.

      La Academia Americana de Pediatría aconseja esperar hasta que sea mayor para evitar los siguientes riesgos:

Infecciones
     Muchos padres les perforan las orejas a sus hijas cuando han pasado días o incluso horas, antes de que le puedan hacer algún efecto las vacunas, como la del tetanus. Se aconseja que los padres esperen las 3 rondas del tetanus, a los 15 meses.
     Estos problemas suelen ser causados por usar un perforador que no estaba debidamente higienizado.

Reacciones alérgicas
      El bebé puede tener una reacción alérgica al metal que puede desembocar en una infección.

Que el bebé se trague el pendiente
      Parece algo imposible, sin embargo pasa más de lo que se piensa, puesto que a veces se sueltan al cambiarlas la ropa y los bebés cómo es bien sabido se meten todo en la boca. Estas piezas metálicas pueden traer problemas de salud en el esófago entre otros lugares de su pequeño cuerpo.

Formación de queloides
      Los queloides son formaciones de tejidos que aparecen si las defensas del bebé son muy agresivas contra las infecciones. El cuerpo del bebé trata los orificios en las orejas como si fueran un trauma y procurará curarlo. Para quitarlos es necesaria la intervención quirúrgica.

Rotura del lóbulo de la oreja
      Este problema suele aparecer en los pendientes con forma de aro que son muy fáciles de enganchar provocando que se rasgue el lóbulo.

Precauciones
  • Usar sólo pendientes de oro
  • Ten precaución de que esté todo bien esterilizado. Esto no es necesario comprobarlo si tienes confianza en la persona que lo está haciendo, en cuyo caso tendrá todo el equipo necesario y en buenas condiciones.